El bien
Li Suo
Esto no es Berlín
2025
152 páginas
En El Bien, la autora china Li Suo construye un territorio poético donde la experiencia íntima se convierte en una forma de resistencia silenciosa. El título del libro, explicado en las notas introductorias por la traductora Isolda Morillo, remite a una idea profundamente arraigada en la tradición confuciana, el carácter chino que designa «bien» está compuesto por los signos de mujer y niño, una asociación que simboliza la armonía familiar como fundamento del orden social. Sin embargo, la poesía de Li Suo no reproduce esa tradición, sino que la observa con lucidez, a la vez que la desobedece. La autora aborda la herencia de la sumisión femenina con una mezcla de ironía. Sus poemas hablan del primer amor, de las rupturas, de la sexualidad. No hay discursos moralizantes, hay fragmentos de vida donde lo privado adquiere inevitablemente una dimensión política.
Li Suo utiliza un lenguaje claro, directo que aborda de manera penetrante las relaciones entre madre e hijo o hija y también las relaciones entre hombre y mujer. Su poesía es penetrante y atrevida. El libro se articula en cuatro secciones “La mujer”, “El hijo”, “El bien o el ingenio” y “Persona”, que funcionan como estaciones de un recorrido por la memoria familiar, el cuerpo femenino y las relaciones humanas. Desde las primeras páginas se percibe una voz poética que rehúye el artificio. Li Suo escribe con un lenguaje directo, cercano al habla cotidiana. Es una poesía contenida y desnuda.
En la sección “El hijo” toca el tema de la maternidad. Lejos de idealizarla, Li Suo la presenta como una experiencia ambivalente, atravesada por la vulnerabilidad del cuerpo. En el poema «Mi llegada al mundo», donde evoca su nacimiento prematuro, la madre es comparada con “una oveja con un gran vientre colgando por debajo”. La metáfora insólita rompe con los clichés sentimentales y devuelve a la maternidad su dimensión corporal.
La muerte es otro tema que atraviesa estos poemas, pero lo hace sin solemnidad retórica. En «Banji», uno de los textos más intensos del libro, la autora escribe “la muerte aguarda siempre a unos metros del portón / como un ciego que afila su cuchillo”. La imagen es fuerte. La muerte no aparece como un acontecimiento lejano, sino como una presencia silenciosa que forma parte del paisaje cotidiano.
En otros poemas surge otra figura fundamental, la abuela. Textos como «Inviernos de mi infancia» o «Mientras mi abuela duerme» evocan esa relación a través de recuerdos sensoriales y fragmentarios. En “el olor cálido, vaporoso, de anciano” construye un puente entre pasado y presente, una forma de sinestesia que convoca la infancia, el hogar y la pérdida. La abuela aparece como guardiana de la memoria afectiva.
Uno de los rasgos singulares de la escritura de Li Suo la ausencia de puntuación en varios textos, lo cual refuerza esa sensación de apertura, como si el poema quedara inconcluso hasta que el lector lo completa en su lectura. Este procedimiento se percibe con especial claridad en los poemas dedicados a Kashgar, ciudad situada en la región de Xinjiang y vinculada históricamente a la cultura uigur. En «Kashgar insólito», la autora escribe:
corro
en dirección opuesta al sol poniente
aprieto el paso
me detengo donde termina la noche
La escena posee algo de viaje interior, de travesía y en esa ambigüedad reside la fuerza de este verso final “Me detengo donde termina la noche". En otro texto dedicado a la ciudad, Li Suo describe a los vendedores uigures bajo los arcos de las tiendas, con sus gorros negros y barbas blancas, mientras enormes pájaros permanecen quietos sobre el mercado. En esa escena casi fotográfica la poeta observa sin juzgar, permitiendo que el lector perciba el instante.
bajo el arco de las tiendas
viejos uigures venden
objetos de segunda mano
sentido en fila
las manos en los bolsillos
gorros negros y barbas blancas
enormes pájaros se aquietan
En la sección titulada Ingenio aparece una dimensión más reflexiva del lenguaje poético. En el poema «Sueño», la palabra se convierte en una forma de invocación:
si quiero soñar grande y
vacío digo “puerta”
así
abro un sueño
La idea recuerda inevitablemente a Alejandra Pizarnik cuando se preguntaba si al decir «agua» podríamos beber o si al decir «pan» podríamos comer. En ambos casos la poesía explora el límite entre la palabra y la realidad, entre nombrar y crear.
Li Suo escribe en verso libre, sin rima ni métrica fija. Usa un Lenguaje cotidiano y confesional y escribe como habla, sin artificios poéticos, pero con una precisión quirúrgica. Imágenes como “una fruta que se pudre, una mesa familiar, un gesto mínimo” se transforman en signos del desgaste. El tono es contenido. La contención multiplica la intensidad emocional por contraste.
A lo largo del libro, la voz poética evoluciona. Al principio aparece marcada por la obediencia y la culpa heredadas, pero más adelante surge una conciencia crítica que observa con ironía los roles sociales, finalmente se afirma una voz más libre, consciente de su propio cuerpo y de su propia experiencia. En ese recorrido pueden percibirse ecos de autoras como Sharon Olds, Anne Sexton o la propia Pizarnik, escritoras que hicieron de la experiencia íntima un territorio de exploración radical.
En conjunto, los poemas de El Bien componen un retrato coral de la mujer contemporánea. La fuerza del libro reside precisamente en esa resistencia discreta. En los poemas de Li Suo no hay grandes gestos heroicos ni declaraciones grandilocuentes. Lo político emerge en lo mínimo: una fruta olvidada sobre la mesa, un recuerdo de infancia, una escena familiar. En ese gesto aparentemente pequeño, mirar de frente la vida cotidiana, se encuentra, quizá, la verdadera subversión de esta poesía.
Madrid, 2026
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Adriana Hoyos [Bogotá, Colombia] escritora, cineasta y gestora cultural. Ha publicado los libros La torre sumergida (2009), La mirada desobediente (2013). Del otro lado (2017), Autobiografía con sombras (2022), No es a mí a quien lees (2022). En 2023 una antología de su obra es traducida al serbio por Dušica Nikolić Dann bajo el título Ono sto su mi donele reči. En 2023 le fue concedida la residencia artística Coracle Europe Residency in Tranås, Suecia, donde publica la plaquette Fluir con el agua, con versiones de sus poemas al sueco a cargo de Frank Bergsten. En 2024 publica en Colombia Esa que canta hacia adentro y ve la luz la antología Lo que me trajeron las palabras. En 2024 publica la antología amorosa La sed con que mirabas.

