Madurez
Di mi madurez a la nación. Fue un breve sueño.
De vuelta a casa en mi vejez, ando las estepas de frontera:
cinco lagos, hierba en primavera. Veo las montañas a lo lejos y sé
que no estoy solo. Sus cumbres estrujan la barquita de mi vida a la deriva.
Enviado a un monje
Durante diez años de caos, en los líos del mundo,
oculté mi semblante demacrado detrás de una sonrisa.
Si quieres una mente quieta como las aguas de otoño, vive vagando
como las nubes ociosas de las sierras.
Visita a Río-Sereno
He andado esta tierra cinco veces en siete años, y al final me río de asombro. Es extraordinario vivir en este mundo,
hacerse un bulto de grano seco, un viejo solitario que,
por alguna razón, comparte el ocio de los hombres que vendrán.
Detrás de mis pensamientos
Detrás de mis pensamientos, mis manos se abren paso en las zarzas. Trazo crestas, cruzo arroyos, remonto terrazas lejanas:
el más pobre puente de brisa y rocío. La luna, una barquita a la deriva, pájaros viudos o perdidos. Sus ires y venires ahora han terminado.
Aquí en Río Sereno
Cuando el bosque se pierde en la noche, el alba es más deslumbrante.
En algún sitio la gente se llama. Responde. Cien clases de ruido
en el viento de primavera. Cierro mi portón de maleza. Qué fácil aislar
el ajetreo del mundo: un pájaro visto es un pensamiento que se capta.
Muerte de mi caballo
Amoroso, devoto a este viejo huésped entre el pino y el bambú,
pasó sus noches durmiendo bajo mi ventana al este, ¿cuántos años?
Un potro del establo celeste, se hizo dragón y ha partido.
Solo me ha dejado un burrito renco para mi pobre vagar.
Enviado a Cielo Candor
Bastón de pata de ganso en mano, sigo un arroyo. Parto por los puentes.
¿Hay quien comparta la quietud cristalina en lo hondo del otoño?
Me demoro en la Cumbre Oriental y me asombro. Me asombro: aquí
todo es hierba marchita, nubes frías. Cae la noche: distancias, distancias.
Despedida en Río Sereno
Los crisantemos marchitos se ennegrecen. Vuelve el viento de otoño
y una lluvia como esa, de cuando las primeras ciruelas se ponen amarillas.
De la mano, ¿para qué hablar? Juntos miramos el dolor que existe
en todas partes. ¿No es aquí donde la mente se conoce a sí misma?
Versión y selección de Ricardo Cázares
de: Media Montaña
UPAEP. México. 2025
Para leer los poemas de Wang Anshi en PDF,
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Wang Anshi [Jiangxi, 1021 – 1086] fue un político, escritor, pensador y reformista de la Dinastía Song del Norte de China, considerado uno de los ocho grandes maestros de la Prosa de Tang y Song. Sus ensayos, de lógica rigurosa y estilo incisivo, incluyen Lectura de la Biografía de Mengchang, que en solo 88 caracteres subvierte los discursos históricos tradicionales, mostrando la agudeza de un teórico político. Su poesía alcanzó especial profundidad: sus primeros versos, llenos de lenguaje heroico, revelaban el ímpetu reformista. Aunque escasos, sus ci abrieron nuevos caminos en la reflexión histórica. Su prosa y poesía combinaron profundidad intelectual y valor artístico, y las más de 1,500 obras conservadas en Colección de Linchuan erigen un monumento a la innovación literaria Song.

Ricardo Cázares es poeta, traductor y editor nacido en México. Entre sus libros de poesía figuran Escribir el paraíso, Latitud, <> (Palas vol. 2), <> (Palas vol. 1) (Premio de Poesía Joaquín Xirau, 2014), Es un decir y Drivethru. Entre sus traducciones destacan Los poemas de Maximus de Charles Olson, la antología de poesía experimental Renacimiento de la poesía inglesa, Paz en la Tierra de John Taggart, Maleza de luz de Ronald Johnson, Estar con de Forrest Gander, Recordando a William Carlos Williams de James Laughlin, Pedazos de Robert Creeley y Polvo y conciencia de Truong Tran. Recientemente se han publicado Entierro en urnas de Sir Thomas Browne y Media montaña de Wang An Shi. Dirige la editorial Mangos de Hacha.

